No se lo que sucedió durante la noche, pero en la mañana, cuando abrí los ojos ya no estaba en mi habitación sino en la de mi hermana en casa de mi mamá. Lo primero que noté fue que María mi hermana había cambiado el color de las paredes; luego me pregunté a mi mismo: ¿Y que estoy haciendo aquí? Debe ser que anoche me emborraché y vinieron y me tiraron aquí. Que buena vaina ser viejo, ya ni me acuerdo cuando me emborracho, pero bueno, menos mal que fue en casa de mamá y no en otro lado. Que buena vaina carajo, hoy será otro día miserable con el ratón que a mi me mata, por eso es que yo no bebo, no por guapo sino todo lo contrario: “por cobarde” del ratón al día siguiente. Pero no me siento mal, de hecho, estiro las piernas y los brazos, tensiono el cuello de un lado al otro y me volteo boca abajo, pero algo me molesta mucho a nivel de la ingle; debe ser el control remoto que se quedó ahí debajo, pero cuando meto la mano para sacarlo me doy cuenta que no es el control la pieza tan dura que me molesta. Me volteo todavía agarrando lo que tanta molestia me causó y resulta que es mi propio pene con una erección de concreto como hacia tiempo que no tenía. Abro los ojos para mirarla y si, allí esta firme como recluta pero ¿Y mi barrigota? Entonces miro hacia el closet y está lleno, pero no con las cosas de mi hermana, son mis cosas e inclusive mis libros y cuadernos del colegio. ¿Qué es esto Dios mío? ¿Será que? Y me paro de la cama como si tuviese un resorte en la espalda. ¡Soy yo mismo, pero nuevecito! Si, allí están mis pantalones talla 28, mis zapatos Adidas Rom blancos con rayas azules y la línea del cabello largo me llega a la frente. Entonces miro por la ventana del cuarto y veo que en el jardín no esta la casa que papá construyó, ni el cují tan bello que mamá sembró hace 12 años, ni la construcción que hizo el vecino en su casa, oigo a José el vecino de atrás hablando tan duro como lo hacía antes de divorciarse. ¡Coño 17! Gracias Dios mío.
¿Yo tenía un uniforme de tenis por aquí?.... Pantalones cortos blancos, con bolsillos a los lados, camiseta blanca de algodón con cuello, medias blancas de algodón bien peludas. Si, aquí esta todo y mis Adidas Rom. Listo. Salgo al pasillo y abro la puerta del balcón. Esta haciendo frío, no hay edificios frente a la casa y se ve el cerro Terepaima completo otra vez. Que belleza de vista. Ya había olvidado lo bello que era el cerro. Miro a la derecha y allí están las canchas de tenis y hay gente allí jugando, abajo está el chevrolet malibú de papá nuevecito. Regreso al cuarto a buscar la raqueta y oigo a Mamá que me grita: “cierra la puerta del balcón” ¿Mamá? ¡Coño mamá y papá! Cojo la raqueta y bajo las escaleras en tres brincos, no me duele nada, puedo saltar sobre la casa si lo quiero. Cuando llego a la sala, allí esta mamá. Mi mamá, joven, bonita y caminando normalmente, con las rodillas nuevecitas. La abrazo y le doy un beso en la mejilla y ella me empuja con el codo y me dice: ¿Y tú en qué soñabas anoche que tienes ese bicho así? Mirando al animal que casi se me salía de los pantaloncitos. ¿Todavía la tengo? Me digo a mi mismo, y subo otra vez al baño a orinar, a lavarme la cara y cepillarme. Me bajo los pantaloncitos y allí está, hermosa, incólume, tan igual a como hace 20 minutos cuando me desperté. Me lavo, me cepillo, me veo en el espejo, me río, me volteo, me toco por todos lados. ¡Si soy yo, pero nuevecito! Que felicidad. Pero ahora necesito orinar y por lo que parece esta erección no va para ningún lado. Trato de pensar en otra cosa, pero mi mente me delata con la fantasía de usarla otra vez y en este estado. Que banquetazo que me voy a dar. ¿Pero y con quién? Bueno no importa, ya conseguiré alguna víctima que se clave este puñal de concreto armado porque parece que tiene una cabilla en el medio, que belleza. Me siento en la poceta a esperar que este animal se calme un poco para ver si finalmente puedo orinar. Que chorrazo, que potencia. Al salir del baño, bajo otra vez, esta vez de dos saltos y allí esta Mamá otra vez y veo a mi Papá con el cabello negro: “mira, no vayas a salir sin antes pintar la pared del patio que te dije ayer.” ¿Con este cuerpecito? Te pinto toda la casa, después me voy a jugar tenis y luego a clavar este puñal. Si Papá, pero voy a desayunar primero. Me meto en la cocina y como no veo nada hecho, hay pan en la mesa, voy a la nevera, saco los huevos, busco cebolla, tomate, pico todo en un momentito y pongo la sartén a calentar. ¡No me provoca tomar café, y el cigarro tampoco! Qué bueno que esta esto. Cuando llega mamá a la cocina formando tremendo lío porque tengo la cocina prendida siento que algo me va a arrancar la oreja, es mamá sacándome de la cocina. ¿Es que no te podías esperar un momentico? Ya yo hice unas empanadas que están en el horno, anda siéntate que ya te sirvo. ¡Coño! No lo puedo creer. ¿Ya te sirvo? Si es verdad que ahora tiene las rodillas buenas y yo soy un chamo.
Mientras Papá me muestra desde el patio la lata de la pintura y la brocha, subo de nuevo al cuarto a buscar el disco de Queen para ponerlo en el “picó”. Pongo el disco y salgo al jardín a pintar y a cantar:
Tonight I'm gonna have myself a real good time
I feel alive and the world I'll turn it inside out - yeah
And floating around in ecstasy
So don't stop me now don't stop me
'Cause I'm having a good time having a good time
I'm a shooting star leaping through the sky
Like a tiger defying the laws of gravity
I'm a racing car passing by like Lady Godiva
I'm gonna go go go
There's no stopping me
Yeah, I'm a rocket ship on my way to Mars
On a collision course
I am a satellite I'm out of control
I am a sex machine ready to reload
Like an atom bomb about to
Oh oh oh oh oh explode
Don't stop me don't stop me
Don't stop me hey hey hey
Don't stop me don't stop me
Ooh ooh ooh, I like it
Don't stop me don't stop me
Have a good time good time
Don't stop me don't stop me ah
Oh yeah
Alright
Que vaina, viejo otra vez y no alcancé a hacer el encargo.

